03 Jul 2019

Larga vida a las chinampas

Por Daniel Pérez Monte, Uziel Jared Jiménez Esponda y Oscar Guillermo Castillo López.

Gastrónomos.

 

 

 

La chinampa, del náhuatl chinampan, que significa "en la cerca de cañas", es un método mesoamericano de agricultura y expansión territorial empleado por los mexicas para ampliar el territorio en la superficie de lagos y lagunas del Valle de México.

 

No obstante, se cree que es una técnica iniciada en la época de los toltecas, aunque su máximo desarrollo se consiguió en el siglo XVI. Hacia 1519, este método de cultivo ocupaba casi todo el lago Xochimilco, y su combinación con otras técnicas como la irrigación por canales y la construcción de bancales, permitió sustentar una población muy densa.

 

La chinampa es un sistema artificial de cultivo que se construye en zonas en las que el agua es el principal recurso natural presente en el medio, esta superficie acuífera es llamada humedal. Se construyen con el fin de cultivar plantas, verduras y hortalizas para el autoconsumo y mercado local. Este sistema de cultivo se coloca en zonas poco profundas de lagos, no depende del riego artificial o de agua de lluvia, pues por su localización siempre dispone de irrigación. Existen dos tipos de chinampas, la de tierra adentro, que se sitúa en las orillas y es regada mediante canales y la de laguna, que se construye sobre el agua [1].

 

El primer paso en la construcción de una chinampa es localizar un lugar con poca profundidad a las orillas de la superficie acuífera, una vez asignado el espacio se rodea con estacas de ahuejote, un árbol típico de los humedales, cuya característica principal es soportar el exceso de agua [2].

 

El segundo paso es unir estas estacas con carrizo para formar un cerco. Se coloca en el fondo de éste residuos de plantas acuáticas para formar una base que se deja secar aproximadamente 15 días. Posteriormente, con una pala con un mango suficientemente largo para llegar al fondo del lago se extrae lodo para llenar el cerco que forma la chinampa. Debe quedar cincuenta centímetros por encima del nivel del agua, nuevamente se deja secar la superficie y estará lista para la siembra [3].

 

 

 

Es importante mencionar que las estacas de ahuejote usadas para la construcción, con el paso del tiempo, se convierten en árboles cuyas raíces mantienen con firmeza la tierra de la chinampa, además de proveer sombra para las hortalizas. La tierra extraída del fondo del lago está enriquecida de nutrientes, por lo que ambos elementos son esenciales para este sistema de cultivo [4].

 

Posiblemente, el atractivo principal de las chinampas es la extraordinaria fertilidad del suelo que, combinada con la abundancia de agua y la mano de obra del agricultor, se convirtió en un sistema de producción intensivo sin igual en el mundo.

 

Con la urbanización de la Ciudad de México, la chinampería se fue perdiendo, con excepción de Xochimilco que aún practica esta tradición.

 

Entre las hortalizas que se producen bajo este sistema podemos encontrar espinacas, acelgas, rábanos, perejil, cilantro, coliflor, apio, hierbabuena, colinabo, cebollín, romero, lechuga y verdolaga, entre otras.

 

 

 

En la actualidad Xochimilco, las chinampas están en riesgo por distintos factores, como la contaminación del agua, el exceso de salinidad en ella y la pérdida de humedad en el suelo; aquí es donde radica el gran problema para las chinampas ya que dependen totalmente del agua, la cual está dañada. Esto hace que los vegetales ya no sean aptos para el consumo humano, ya que las aguas tienen agentes potencialmente tóxicos tanto para los vegetales como para el suelo y todo esto vuelve a los cultivos más vulnerables a plagas y bacterias.

 

Actualmente, según datos de la delegación, en esta área existen en 1800 hectáreas, se sabe que cada día la zona chinampera se va reduciendo por cambio a uso urbano, pero que además de la superficie aún productiva sólo en el 47.7% se aplica el sistema chinampero, mientras que en el 12.5% se han instalado invernaderos, el 9.4% se encuentra inundada, el 16% cuenta con pastizales y en el 14.4% se produce maíz.

 

 

El cambio de giro en el uso de las tierras se debe en gran medida a que ya no es negocio para los chinamperos. María Eugenia Terrones lo mencionen su libro A la orilla del agua ,política, organización y medio ambiente. Historia de Xochimilco en el siglo XX:

 

Ni el desarrollo de la urbanización en el Distrito Federal ni la estructura económica del país favorecen la permanencia de las actividades agrícolas en Xochimilco. Las familias de agricultores simplemente han tenido que dedicarse a otra cosa ya sea porque la agricultura no deja un margen de ganancia suficiente o porque no cuenta con apoyos suficientes.

 

Es sumamente interesante que mientras en Xochimilco se va perdiendo la tradición chinampera, en otras partes del país que tienen abundancia en agua como los pantanos y zonas susceptibles a inundaciones de Veracruz y Tabasco se pretende introducir este sistema de cultivo, una vieja forma de producir que hoy en día es de vital importancia ya que produce una gran cantidad de hortalizas para cubrir las necesidades alimentarias de los mexicanos.

 

Mónica, Vulling, “La chinampa: una tecnología agro-hidrológica sostenible” ,<http://poderedomex.com/notas.asp?nota_id=25563>, (28 de octubre de 2014).

Ídem.

Ídem.

Ídem.

 

 

PARA SABER MÁS.

 

Stephan- Otto, Erwin, Xochimilco hoy: una realidad insustentable, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, México, 2006.

 

Delegación Xochimilco, “Las chinampas patrimonio cultural de la humanidad”, <http://www.xochimilco.df.gob.mx/chinampas.html>.

 

 

 

CÍTANOS.

Pérez Monte, Daniel, et al., “Larga vida a las chinampas”, Claustronomía. Revista gastronómica digital, Universidad del Claustro de Sor Juana, México, D.F., 2014, <www.claustronomia.mx>.

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